Es mentira, no hay muchos tipos de música, hay tres. La música prostituta,música de dinero y cigarillos, aquella que tiene como objetivo capitalista. Después nos encontramos a la artista, música por ser música, letras por ser letras, delirios perdidos en amantes de las notas, yo le suelo llamar belleza. Y por último la que menos hay, la que me gusta a mi, música auténtica. Música que no se quedará en pentagramas ni perdida en guitarras, música que no será un descanso entre un suspiro y otro, música que son personas, son gritos, son almas y cambiarán el mundo.
Texto por Patricia Comecacahuetes
Imagen: Desiguales en el Auditorio de Castellón

Te agradezco, este blog me fue interesante